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FORO EDUCATIVO BOLIVIANO
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Marco filosófico
Educación formal
ACTA DE LA REUNIÓN AMPLIADA (Cochabamba 10, 11 de noviembre del 2006
ESTATUTO ORGÁNICO FORO EDUCATIVO BOLIVIANO
Plan Trienal (2007 - 2009)
Marco Filosófico, Político y Pedagógico de la Educación Boliviana:
Análisis y Propuestas

(Este documento fue discutido y aprobado por los y las representantes de las instituciones y organizaciones del Foro Educativo Boliviano en sucesivos encuentros de análisis y elaboración de propuestas, a partir de propuesta presentada por Noel Aguirre Ledezma y el Foro Educativo de Cochabamba)

Introducción


Nuestro país se debate en medio de múltiples expresiones de descontento y desesperanza así como en constantes conflictos sociales y señales de profunda crisis. Es más, los cruentos días de febrero y octubre del año 2003, nos plantean la necesidad de repensar el país, asumiendo el desafío de desarrollar radicales modificaciones en su estructura social, económica, política y cultural.

La educación boliviana no es ajena a esta dura realidad. Este momento de carácter histórico exige evaluar las políticas y estrategias hasta ahora desarrolladas para desarrollar un nuevo proceso de transformación de la educación boliviana, que mejor medio que la realización del Congreso Nacional de la Educación. Evento que debería sentar las bases para refundar la educación y contribuir a la refundación del país.

El carácter público y político de la educación, nos invita a asumir procesos de transformación como un derecho y responsabilidad de todo el conjunto de la sociedad tanto en la formulación y desarrollo de procesos de innovación educativa como fundamentalmente en el diseño, seguimiento y ejecución de políticas públicas en educación, porque -para el Foro Educativo Boliviano- la participación social constituye uno de los principales principios que permitirá asegurar la calidad, integralidad, sostenibilidad y equidad de los procesos de transformación de la educación.

La realidad del país y la misma naturaleza de la educación nos convocan a tomar la palabra para aportar con nuestras propuestas a la construcción del futuro desde la diversidad, el diálogo constructivo y la concertación social entre las distintas miradas, identidades y concepciones que existen en el país.

Consecuentes con nuestra identidad y características, este documento de trabajo recoge prácticas, reflexiones, vivencias, experiencias, debates y estudios de las organizaciones del Foro Educativo Boliviano. Por un lado, retoma los trabajos realizados por el Foro y sus organizaciones miembros para establecer el estado de situación de la educación boliviana y definir una Agenda Educativa Nacional, documento público que identifica temas pendientes y una serie de propuestas orientadas a resolver los problemas del sector. Por otro, recupera los análisis, debates y propuestas formuladas en las últimas semanas, a través de una serie de talleres y reuniones llevadas a cabo por las Comisiones de Áreas y Foros Regionales de nuestra organización, proceso que concluye en esta etapa con propuestas para el Congreso Nacional de Educación.

Está en sus manos nuestras propuestas que obviamente son parte del diálogo intercultural y del proceso colectivo de construcción de saberes y conocimientos que animan las acciones del Foro Educativo Boliviano.

Capítulo 1:
El contexto internacional y nacional




1. Contexto internacional

El contexto internacional se debate en medio de una cada vez más homogeneizante globalización capitalista. En esta sociedad se hace patente con mayor intensidad la exclusión, discriminación y explotación que, por ejemplo, se expresa en:

* El crecimiento de la brecha entre ricos y pobres, “20% más rico se queda con el 80% del ingreso mundial” (UNESCO, 2002)
* La “desigualdad entre naciones, generando países desechables por su poco valor en el mercado” (Marco Raúl Mejía, 2000).
* La inequidad en el acceso y la producción de la tecnología, información y conocimiento, como otra forma de acumulación de la riqueza de conocimientos científicos en manos de unos pocos.
* El deterioro del medio ambiente.
* Una actitud proclive a imponer posiciones mediante medidas coercitivas en la economía, cultura y política, recuérdese -por ejemplo- la invasión a Irak.
* La pérdida de la soberanía como nación-Estado, a propósito de ello Manuel Castell, sociólogo español, afirma que “el Estado nación se acabó… los procesos de globalización y de integración económica y progresivamente política, implican, inevitablemente, una cesión cada vez más importante de la soberanía”
* El menosprecio de las culturas, etc.

En este contexto, en los enfoques extremos, unos países detentan el poder de la tecnología y el conocimiento, por lo tanto de los destinos de la economía , y otros se restringen a ofrecer condiciones favorables, especialmente jurídicas, tributarias y laborales, para “captar” inversiones extranjeras y así ampliar su mercado de trabajo.

América Latina, y como parte de este contexto Bolivia, se debate entre estas alternativas. Los distintos gobiernos de turno marcan una tendencia favorable al desarrollo de políticas neoliberales y nuestros pueblos sufren la agresión del mundo globalizante a través de sus intenciones de imponer el TLC y el ALCA. Frente a esta situación, surgen voces y movimientos contestarios y alternativos de pueblos indígenas y organizaciones sociales – políticas que “luchan” por una mejor calidad de vida de la población, especialmente de los sectores marginados o excluidos, en el marco de su identidad latinoamericana y nacional .

Los destinos y orientaciones de la educación también son parte de estas decisiones.


2. Contexto nacional

Bolivia se debate en medio de una profunda crisis económica y política, exclusión y marginación, y crecimiento de la corrupción, que expresan la necesidad de cambiar el modelo implementado a partir de la promulgación del Decreto Supremo Nº 21060, el año 1985 . Funcionó la estabilización pero las promesas de mejor calidad de vida y de desarrollo del país planteadas a partir de la aplicación del 21060 aún quedan ausentes en la vida cotidiana de la mayoría de las y los bolivianos. Esos algunos de los motivos que explican la insurgencia y los movimientos de febrero y octubre, 2003; que plantean la necesidad de refundar el país para transformar el Estado y la sociedad.

A propósito de lo hechos ocurridos en nuestro país, James Petras sostiene:

“El levantamiento popular de octubre del 2003 tiene dimensiones verdaderamente histórica, pero es el inicio de una ola continental de luchas que está surgiendo a lo largo de América Latina. Para entender esta confrontación, brevemente es importante inspeccionar a los protagonistas del cambio, la naturaleza entre la polarización entre constructores del imperio y sus regímenes vasallos y, por otro lado, los movimientos socio-políticos, poniendo esto en el contexto de los cambios históricos en el poder durante las recientes décadas. Es importante delinear el contexto político del campo de batalla fundamental y los temas de las luchas presentes y futuras. Estos incluyen la batalla del gas, petróleo y otras fuentes de energía; la cuestión agraria en todas sus manifestaciones, desde la distribución de la tierra a la libre determinación del cultivo de la cosecha (incluso la coca); la protección del mercado y la seguridad alimentaria; el problema de la masa de obreros urbanos desempleados: los derechos humanos y los problemas de justicia social e impunidad de la elite”.


2.1. La crisis económica y algunos de sus efectos

Bolivia confronta una crisis económica, caracterizada -entre otros aspectos- por un aparato productivo nacional prácticamente liquidado (40% del total), indicadores de déficit fiscal elevados (próximo al 10%), desempleo y pérdida de la calidad del trabajo , crecimiento de la deuda externa e interna, tasas de crecimiento del PIB insuficientes , distribución inequitativa de la riqueza, etc.

“La crisis económica y quizá o sin quizás, particularmente política que sufre Bolivia en estos días, a mi criterio es producto de la condensación de un largo proceso de males que adolece el país: monoproducción, excesiva dependencia del comercio exterior, extrema vulnerabilidad y deformación estructurales. A todo ello, se suma su secular dependencia de salida soberana de su producción y aun incesante crecimiento de la desocupación. Un punto a destacar es el relacionado a la deuda externa... (que) fue contratada en base a las expectativas del incremento en las exportaciones de hidrocarburos, los cuales no se materializaron”

Otra expresión de esta crisis son los indicadores que ubican a nuestro país entre los más pobres de América Latina. En 1999, la pobreza medida como insuficiencia de ingresos afectó al 63% de los y las habitantes. Asimismo, la población con necesidades básicas insatisfechas en el año 2001 alcanzó al 59%.

En este contexto, también se presentan otras formas de exclusión, marginación y explotación, por ejemplo, por motivos de género, cultura, etnia, región de origen, clase social, edad, discapacidad, religión, etc.

“Los analistas políticos consultados por DPA en Washington apuntan a los altos niveles de pobreza, desigualdad y exclusión social en Bolivia como explicación última para las protestas masivas que reclaman la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. `No hay que limitarse a mirar al gasoducto por Chile, que fue la gota que desbordó el vaso, sino a la crónica e histórica situación de pobreza de las mayorías indígenas bolivianas, que han pedido ser incluidas y nunca han sido escuchadas´, dijo en entrevista el analista John Walsh, de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés). Bolivia es el país más pobre de América del Sur, y América Latina es la región con las mayores desigualdades del planeta, incluso contando a Africa, de acuerdo con datos del Banco Mundial. Indices de medición social de la pobreza como la tasa de mortalidad infantil, malnutrición infantil o asistencia profesional en el parto, muestran que Bolivia tiene mayores problemas de desigual distribución de la riqueza y el ingreso que el resto de la región, según los indicadores del Banco Mundial 2002. Por ejemplo, el quinto (20 por ciento) más pobre de los bolivianos tiene una tasa de mortalidad infantil más alta que la de Haití, Kenia, Nigeria y Camerún, pero el quinto más rico del país tiene tasas comparables a las del mundo desarrollado.”

Ante este panorama, parecen encontrarse algunas formas de solución en la venta de nuestros recursos naturales (por ejemplo: el gas y los recursos minerales), la gestión de ventajas temporales para la exportación de nuestros productos, la creación de trabajos eventuales (como el PLANE) y apertura de “maquicentros”. Sabemos que tenemos grandes y estructurales problemas económicos pero no se plantean soluciones de fondo y de carácter sostenible, tampoco se desarrollan y aprovechan adecuadamente los recursos del país. En otras palabras, no tenemos Planes Integrales de Desarrollo Nacional y Regionales, dejando a un imperfecto mercado gran parte de las decisiones en materia económica.

Sin embargo, se debe tomar en cuenta que la crisis también ha implicado la emergencia de los pueblos indígenas y otros movimientos sociales que plantean propuestas para construir un nuevo Estado, es aquí donde cobra sentido la demanda de realización de la Asamblea Constituyente como practica de una democracia auténticamente participativa.

Esta problemática también tiene directa relación con la educación, la misma que “no es considerada como un factor estratégico de desarrollo humano, integral y sostenible, pese a lo dispuesto por la Constitución Política del Estado” y las exigencias que ha generado la sociedad de la información y conocimiento imperante en la época actual. “En la práctica se la asume como un gasto y no como una inversión, lo que origina una inequitativa e insuficiente distribución de los gastos previstos en el Presupuesto General de la Nación…” (Agenda Educativa Nacional del Foro Educativo Boliviano, 2002).


2.2. La crisis política y la corrupción

Las observaciones sobre la democracia representativa o formal, la política partidaria cuyo fin está centrado en sí mismo y diferenciada del resto de la sociedad, la acción política como captura de votos y lealtades clientelares, las propuestas económicas y políticas vinculadas a los intereses transnacionales y de organismos internacionales antes que a las expectativas nacionales, la visión fragmentada de la realidad y de los problemas nacionales así como el énfasis en resultados parciales y de corto plazo, las demandas de mayor participación social en la definición, seguimiento y ejecución de políticas públicas, la escasa cultura democrática, el formalizado e insuficiente ejercicio de los derechos ciudadanos, el descreimiento de la “clase política”, la escasa atención y comprensión de las propuestas de nuevos actores y movimientos políticos como los de indígenas, campesinos, mujeres, jóvenes, etc., muestran -por lo menos en parte- esta crisis que podría resumirse en la necesidad de pasar de una democracia formal hacia una participativa.

Además, se hace evidente el incremento de los casos de corrupción, especialmente de quienes asumen el poder político y económico, así como el debilitamiento de la ética y los valores. Tal parece que el afán de lucro y el pragmatismo se convierten en elementos constituyentes del modelo económico en vigencia.

Estos cuestionamientos también se presentan en la gestión del propio sistema educativo, que en muchos casos tiene problemas similares, como por ejemplo en el caso de las designaciones de autoridades educativas departamentales y distritales.

Frente a este panorama también existen esfuerzos de movimientos sociales, pueblos indígenas y originarios así como de instituciones no gubernamentales por recuperar los valores y fundamentos básicos de nuestras culturas.

2.3. Colonialismo cultural y socioeconómico

Si bien no se pueden negar que en los últimos años, más en términos formales que en los hechos, se han logrado importantes avances con relación al reconocimiento de la diversidad cultural y lingüística de nuestro país aun subsisten diversas formas de exclusión y colonialismo en sus distintas manifestaciones, en lo cultural pero también en lo económico, social y político.

Detrás de la diversidad aún se encuentra encubierta una profunda desigualdad que muestra una larga historia de exclusiones y discriminaciones hacia las poblaciones originarias e indígenas de nuestro país. Un análisis pormenorizado de esta situación nos muestra que precisamente estas poblaciones son parte de:

* Regiones con bajos niveles de desarrollo humano.
* Constantes y crecientes tasas de migración hacia zonas urbanas que niegan su identidad y la posibilidad de acceder a mínimos servicios básicos.
* Una visión que confunde el valor e integralidad de la cultura y lo reduce a expresiones parciales y puntuales.
* Constante discriminación en el ejercicio de sus derechos ciudadanos y políticos.

En nuestro país subsiste una visión hegemónica y un “modus vivendi” que ejerce dominio sin tener en cuenta la identidad de las poblaciones originarias e indígenas. Persiste una lógica colonial interna y externa que impone formas de pensamiento, valores y comportamientos ajenos a nuestra realidad e identidad.

Se impone en los sentidos y formas de generación y distribución de la riqueza, en el ejercicio del poder y gobierno, en la relación con las demás personas y con la propia naturaleza, etc. La primera víctima es el derecho a la autodeterminación de los pueblos y la negación de los derechos identitarios. Esta situación se presenta también en el sector educativo, por ejemplo en los sentidos y formas de construcción de conocimientos, en la gestión y organización del currículo y los centros educativos, en la valoración de los saberes, etc.

En esas circunstancias, no sólo se requieren cambios en la educación sino fundamentalmente la transformación del Estado Monocultural en un Estado Plurinacional e Intercultural que permita desarrollar las distintas naciones y culturas en igualdad de oportunidades.


2.4. Educación: otra expresión de la exclusión y discriminación

Asimismo, como ocurre en el ámbito global, la exclusión y discriminación en educación se expresa con mayor intensidad en las poblaciones de mujeres, áreas rurales, indígenas, zonas suburbanas, niños y niñas, y personas con discapacidad, dejando de ser un bien de carácter público. Por ejemplo, convendrá considerar los análisis del propio Ministerio de Educación que señalan que:

* La población adulta mayor a 18 años que no completó la primaria alcanza el 49% del total.
* 85.000 niños y niñas de 15 años de edad (44%) no concluyeron la escuela primaria de los cuales por sus condiciones de vida, edad y rol que ocupan en la sociedad 40.000 personas posiblemente nunca lo harán porque ya no asisten a clases.
* Cerca de 320.000 (14% del total) niños y niñas entre 5 y 15 años no asisten a la escuela.
* “Según el nivel de ingresos y el origen étnico de la familia la cantidad relativa de niños de 14 años que concluye varia significativamente. Aproximadamente el 66% de los niños que pertenecen a familias de ingresos elevados concluye la primaria, mientras que sólo 13% de los niños de bajos ingresos alcanza este objetivo; en el análisis por área geográfica se observa que en el área urbana el 50% de los niños concluye primaria a los 14 años, mientras que en el área rural este porcentaje es de 21%”
* “Los niños que provienen de una familia perteneciente a grupos originarios alcanzan niveles de escolaridad inferiores en comparación a los niños de familias no indígenas. Por ejemplo, solamente 13% de los niños quechuas completaron la escuela primaria. Esta brecha se hace aún más profunda a medida que los niños son mayores”
* En cuanto a la tasa de asistencia “En los primeros años de escuela (entre 7 y 10 años) la mayoría de los niños, sin diferencia de origen étnico, asisten a la escuela. Conforme los niños crecen se abre una brecha entre niños indígenas y no indígenas, cuando los niños alcanzan los quince años, la brecha alcanza su máximo valor. La tasa de asistencia de los niños quechuas es 40 puntos porcentuales menor que los niños castellanos, y la brecha entre niños aimaras y castellanos, supera los 25 puntos porcentuales”.

Además, según el último Censo de Población y Vivienda, la tasa de analfabetismo absoluto alcanza al 13,28% (rural 25,77%, urbana 6,44%), mientras que según información del Viceministerio de Educación Alternativa el analfabetismo funcional se encuentra estimado entre el 30 y 35%; y que más de 800.000 personas (10% del total de la población del país) son discapacitadas.


3. Crisis nacional, refundación del país y realización del Congreso Nacional de Educación

Esta claro que esta situación caracterizada por la exclusión, discriminación y explotación exige la transformación de la sociedad y del modelo de Estado boliviano. Para decir de manera contundente los cruentos días febrero y octubre del 2003, “nos plantean la necesidad de repensar el país, asumiendo el desafío de desarrollar radicales modificaciones en su estructura social, económica, política y cultural” .

“La acumulación histórica de cientos de años de discriminación e insatisfacción no pueden continuar así, tengamos presente que el modelo capitalista globalizado y el Estado colonial excluyente están fuertemente cuestionados por lo que las soluciones tienen que ser estructurales”

En esas circunstancias la posibilidad de refundar el país, sea mediante la constitución de la Asamblea Constituyente o a través de la movilización social, es una nueva oportunidad para construir “una sociedad solidaria, justa, equitativa y respetuosa de la diversidad”. Esta coyuntura que expresa problemas estructurales, nos sitúa en un momento histórico, el Diálogo Nacional, el Congreso Nacional de la Educación y la Asamblea Constituyente, son parte de este periodo.

En este marco, la realización del Congreso Nacional de Educación también es la oportunidad de refundar la educación boliviana para refundar el país, la sociedad y el Estado.

Por eso también nuestro debate no se puede restringir a lo pedagógico, sino que debe abarcar al análisis y propuestas de carácter educativo y político. Por eso, también es una oportunidad para construir en consenso qué país, qué educación y qué persona se requiere para transformar la sociedad y el Estado.



Capítulo 2:
Construyendo propuestas para una nueva sociedad y educación




1. Un nuevo Estado para una sociedad intercultural, equitativa y solidaria

Ante las necesidades, intereses y aspiraciones que caracterizan ese contexto, surge un pensamiento transformador, contestatario, reivindicativo, propositivo y vivencial desde las naciones , movimientos sociales y otros sectores extendidos en el país, cuyo propósito central es la transformación del Estado actual.

En este contexto tenemos que construir vida, esperanza y dignidad, por eso el Estado deben tener las siguientes características:


1.1. Estado Plurinacional
Supone el reconocimiento tácito de la diversidad cultural de Bolivia, expresada en la existencia de las 36 naciones originarias y en las 9 “naciones” que se constituyen a partir de la República. Ese reconocimiento también supone la vigencia de un marco legal, administrativo y político que reconoce esta identidad. En este caso el “Estado Plurinacional Boliviano” es el ente aglutinador, regulador y generador de consensos, la cara frente al mundo.

Cada una de las naciones que conforman nuestro pais debe disfrutar de igualdad de oportunidades políticas, educativas, sociales y económicas así como en la producción y distribución de la riqueza del Estado plurinacional Boliviano y el ejercicio pleno de la ciudadanía y los derechos humanos.

El desarrollo de un Estado Plurinacional supone también la construcción de un país con independencia y autodeterminación, con soberanía y dignidad nacional.


1.2. Estado Comunitario

Un Estado que sea capaz de recuperar el pensamiento genuinamente boliviano, como el de la cooperación, equidad, apertura, ayuda mutua, ayni, minka, tornavuelta, etc. Estado que reconoce, promueve y reivindica escenarios de convivencia, integralidad, solidaridad y complementariedad mutua entre sus habitantes. Conglomerado de naciones que establecen una relación de pertenencia territorial y de reciprocidad con la naturaleza de la cual forman parte. Por lo tanto, lo comunitario no elimina las particularidades, más bien las fortalece: “Vivo en comunidad, en cuanto, tengo y mantengo mi propia identidad”.

El Estado Comunitario fortalece el sentido de las diversas concepciones de autoridad y poder en tanto está sujeto al mandato de las comunidades y las decisiones nacen de ésta. El ejercicio de mando o autoridad se entiende como una función, de aprendizaje y enseñanza que se desarrolla en niveles y espacios de decisión en los que, rotativamente los miembros de la comunidad la ejercen. Así, el Estado ya no puede construirse sobre la base de una democracia representativa sino al contrario tiene que expresarse en una democracia participativa.

Este Estado debe ser construido, reconstruido y deconstruido en diversos escenarios de complementariedad y convivencia comunitaria.


1.3. Estado Intercultural

El Estado Intercultural supone una actitud de vida, un espacio de exigencia para la convivencia entre los otros y con los otros, una instancia para la interacción y comunicación con el otro diferente.

Para ello es imprescindible estructurar una identidad social de sujeto y de país. Un estado intercultural que cree en su historia, que reivindica sus potencialidades de desarrollo y crecimiento, además que cree en cada uno de sus miembros.

El Estado Intercultural es aquel que revitaliza y contribuye al desarrollo y reproducción de las diversas formas de vida, cosmovisiones, gestión territorial, sistemas de formación comunitaria y de autoridad como derecho irrenunciable para la autodeterminación de las naciones indígenas originarias.

Un Estado en el que la Interculturalidad es una opción política de liberación y un proceso de construcción de una sociedad como razón de vida, como forma de relacionamiento, como sentido de producción y distribución riqueza, como base organizacional y sistema de decisión.

1.4. Estado equitativo e inclusivo

Estado que construye la equidad cultural, de género, generacional, religiosa, social y económica, en el marco de un proyecto nacional que incluye a sectores históricamente marginados, propiciando la igualdad de oportunidades, a través de acciones de “discriminación positiva”.

Estado que reconoce los derechos y deberes de todos y todas sin discriminación alguna.


1.5. Estado productivo

El Estado Productivo es aquel que genera y recrea, bienes de uso e intercambio, riqueza material y simbólica que asegura permanentes condiciones de vida en la situación actual y futura.

Así la educación en el Estado Productivo se constituye en una estrategia de desarrollo humano, económico, cultural, sostenible y sustentable que recupera, procesa y defiende fundamentalmente los recursos naturales del país.


2. Educación para transformar el país (Bases y fines de la educación boliviana)

Planteada de esta manera la situación del contexto marcado por la crisis, las proyecciones de la educación boliviana no pueden menos que encontrar su significado y sentido en elementos fundamentales como los que se describen a continuación:


2.1. Educación pública como derecho inmanente del ser humano

* Educación como derecho humano. El ser humano es el único con cualidad de aprender y enseñar (cualidad de educabilidad), por tanto la educación es un derecho inmanente al ser humano. Un derecho humano en el que el Estado, en representación de la sociedad, debe asumir la obligación de garantizar su pleno ejercicio.

* Educación como la más alta función del Estado. Considerando el valor estratégico de la educación para mejorar la calidad de vida y en consonancia con lo dispuesto por la Constitución Política del Estado que señala que la educación es la “más alta función del Estado” (Art. 177, CPE), el Estado debe asegurar que las inversiones en este sector alcancen niveles satisfactorios y equitativos. Por lo tanto la educación debe ser financiada con los recursos del Tesoro General de la Nación, haciéndola igualmente asequible y con calidad semejante para todos/as en todos los niveles y áreas del sistema educativo.

* Educación un bien público. La educación debe constituirse en una política de Estado en el que se garantice la continuidad de políticas educativas y la determinante participación de la sociedad civil en la definición de sus orientaciones, estrategias y propuestas. Se tiene que reconocer y poner en práctica el carácter público que le corresponde a la educación como derecho y responsabilidad del conjunto de la sociedad, por lo que la educación debe desarrollarse con participación y toma de decisiones de los actores educativos y sociales tanto en la formulación, seguimiento y ejecución de políticas públicas en educación como en el desarrollo de procesos de innovación educativa, evitando que esté sujeto a intereses político partidarios o a cambios de gobierno.


2.2. Educación como instrumento de transformación de la sociedad y el Estado

* Educación que contribuye a los procesos de transformación de la sociedad y coadyuva a desarrollar una sociedad inclusiva, solidaria y equitativa, y a garantizar la vida o el vivir bien (sumaj qamaña, sumaq kawsay, ñandereco). En esa perspectiva la educación boliviana debe constituirse en un instrumento de emancipación social y humana; además de ser liberadora, transformadora y revolucionaria.

* Educación cuya base sea una gestión participativa, efectiva y transparente; cuyos ejes deben ser la construcción de consensos, capacidad de los actores educativos para tomar decisiones y construir el poder local y nacional, capacidad e idoneidad de los profesionales y técnicos del sector, clara visión política–educativa sobre el valor estratégico de la educación, cumplimiento de los sentidos, objetivos y metas, e información permanente (técnica y financiera) sobre la ejecución de los procesos de transformación de la educación.


2.3. Educación como instrumento de reafirmación y fortalecimiento de identidades culturales y de nación

* Educación con pertinencia sociocultural. Adecuada a la realidad, necesidades, expectativas e intereses de los bolivianos y bolivianas; así como a las características de diversidad cultural, formas de producción económica, problemática de las personas en “situación de aprendizaje”, procesos y creatividad de los actores planteadas en las distintas modalidades de educación y proyecciones de las regiones, nacionalidades y del país en su conjunto.

* Educación basada en principios y valores ancestrales originarios. Educación que respeta la identidad como razón de vida, la complementariedad como forma de relacionamiento, el consenso como base organizacional y sistema de decisiones, y el equilibrio como sueño de complementación plena y sistema de convivencia; en el marco de programas educativos que incluyen a sectores históricamente marginados de la educación y la sociedad; propiciando la igualdad de oportunidades.

* Educación Trascendental. En tanto permite construir y deconstruir sentidos, proyectos de vida, cosmovisiones; así mismo permite aceptar la religiosidad como posibilidad de proyección de uno hacia los otros, la naturaleza y las divinidades.

* Educación intercultural y multilingüe. Educación que se construye sobre la base de la interacción e interrelación entre las distintas culturas e idiomas que existen en nuestro país; y de ellas con el resto del mundo.


2.4. Educación a lo largo de la vida para todos y todas

* Educación a la que todos los niños, adolescentes, jóvenes y adultos –hombres y mujeres-, sin ninguna discriminación de edad, sexo, cultura, etnia, clase social, condición económica, discapacidad, región y religión, tienen derecho a acceder y permanecer, de tal manera que se satisfagan sus necesidades, expectativas e intereses educativos y de aprendizaje en su concepción más plena.

* La ampliación de la cobertura, servicios del sistema educativo, niveles de permanencia y logro educativo en la perspectiva de democratizar el acceso y la permanencia en la educación, tanto del Área Formal como Alternativa, con especial énfasis en aquellas personas que sufren algún tipo de discriminación para quienes se deben desarrollar programas en todas las áreas y niveles del sistema educativo.


2.5. Educación como parte de la construcción del desarrollo humano, integral y sostenible

* Educación para el desarrollo humano, integral y sostenible. En el entendido que el indicador del desarrollo no puede ser sólo la acumulación ni el crecimiento económico sino la calidad de vida de las personas, y que debe manifestarse en su concepción holística que integra lo económico, social, ambiental, cultural y político; lo individual con lo colectivo; y el desarrollo de las múltiples dimensiones de las personas (conocimientos, habilidades motrices, afectividad, espiritualidad, valores, etc.) con visión y responsabilidad del futuro, y con una estrategia que vincula el tiempo, espacio y la relación hombre–mujer como sustentadores del ámbito en el cual viven y se desarrollan (ética del desarrollo).

Una educación cuyo “fin último y relevante” es el desarrollo de las personas integralmente que desarrolle capacidades vinculadas al saber – saber, saber – hacer, saber – ser y saber – social.

Educación para el descubrimiento y desarrollo de las potencialidades de los y las estudiantes y de las capacidades productivas, competitivas y humanizantes para la vida y producción.

* Educación que fortalezca la capacidad de las personas con relación al acceso, procesamiento y generación de información y conocimiento, para una participación en la sociedad con visión crítica y propositiva tanto en el ejercicio de sus derechos ciudadanos como en su incorporación al trabajo y desarrollo de la producción, productividad y competitividad.



3. Perfil de ser humano para esta nueva educación y Estado

La persona (Runa, jaq’e), principalmente el y la educando, tanto como sujeto individual como colectivo, para esta nueva educación y Estado debería tener las siguientes características:

* Tienen un sentimiento cósmico – trascendental de la armonía entre la persona, la comunidad, la naturaleza y el cosmos.

* Tienen una visión holística porque concibe la realidad como totalidad, es decir donde el uno es parte del todo y el todo es parte del uno.

* Tienen actitudes y valores consolidados de reciprocidad, cooperativismo, complementariedad, honestidad, consecuencia, criticidad, proposición, productividad, proactividad y justicia.

* Tienen un amor profundo al territorio porque es un ser comprometido armónicamente con la naturaleza y la comunidad con identidad y soberanía.

* Son personas con autovaloración y autodeterminación de sí, de su comunidad y su cultura.

* Construye y está comprometido con la transformación permanente de una sociedad plurinacional, intercultural, comunitaria, equitativa e inclusiva, y productiva.


4. Misión y visión de la educación boliviana

4.1. Misión

Contribuir al desarrollo de una sociedad plurinacional, intercultural, comunitaria, productiva equitativa e inclusiva, y a la formación de personas con sentimiento cósmico – trascendental, con autovaloración y autodeterminación, visión holística, actitudes y valores propios de nuestras culturas y naciones, libres, solidarias y productivas.

Garantizar educación pública de calidad, científica, democrática, intercultural, equitativa, única y liberadora para todas y todos los bolivianos como factor estratégico de desarrollo humano, integral y sostenible, ejercicio pleno de derechos humanos y democracia con participación ciudadana , en el marco de la diversidad, interculturalidad y los valores éticos.
4.2. Visión

Como producto del proceso de implementación de la Estrategia de la Educación Boliviana, a fines de diciembre del año 2015, se espera conseguir los siguientes logros:

* Todos los bolivianos y bolivianas, sin discriminación económica, cultural, de género, edad y discapacidad, acceden, permanecen y logran en las distintas modalidades de educación capacidades que satisfacen sus necesidades, expectativas e intereses, y a los desafíos del contexto nacional que emergen del ejercicio ciudadano, laboral y productivo; asimismo han desarrollado –al menos- competencias equivalentes a los 8 años de escolaridad.

* El sistema educativo es integral, flexible, intercultural, participativo y transparente, responde a las cosmovisiones culturales, y se encuentra articulada entre sus distintas áreas, niveles y ciclos; y vinculada a la sociedad y al desarrollo del conocimiento científico y tecnológico.

* El sistema educativo incorpora la iniciativa estatal, comunitaria y privada para facilitar a todos los bolivianos y las bolivianas el acceso y permanencia a las distintas áreas y modalidades de educación según sus necesidades, expectativas e intereses, con soporte financiero suficiente y equitativamente distribuido.

* El sistema educativo contribuye a contextualizar los procesos educativos de acuerdo a las transformaciones del Estado y se vincula a las vocaciones y características productivas de las regiones y territorios.

* Se han fortalecido los mecanismos de participación social en todas las instancias de transformación de la educación y son parte de los procesos de definición, ejecución y seguimiento de políticas públicas educativas, en el marco de una plena corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil.


5. Hacia la construcción de un pensamiento pedagógico intercultural boliviano, que incluye una diversidad de paradigmas

El reto de este momento histórico también es la construcción de un pensamiento pedagógico nacional que incluya paradigmas educativos que expresen y respondan a la realidad del país y las naciones que la constituyen.

Este pensamiento pedagógico debe combinar e interactuar con múltiples concepciones educativas endógenas y exógenas, las propuestas emancipadoras y las características de nuestra sociedad.

Además de lo señalado en páginas anteriores, este pensamiento pedagógico y los paradigmas pedagógicos pueden visibilizarse a partir de la consideración de los siguientes aspectos:
PARADIGMA DE LA EDUCACIÓN COMO TRANSFORMACIÓN PARADIGMA EDUCATIVO COMUNITARIO
MARCO DE REFERENCIA  Estructural – historicista.
* El sujeto social es parte de la realidad social.
* Todo conocimiento se da en la práctica humana y a través de esa práctica. Práctica que a su vez es una constante construcción que hace el hombre de sí mismo y de la realidad.
* Valores en constante recreación según la historia y las relaciones sociales.  Comunidad, ayllu, holístico, complementariedad.
* Construcción que vincula la práctica con la teoría y como parte de la comunidad.

PERSONA * Sujeto social: Elemento básico sobre el que gira la historia, movimiento social, teórico – práctico, con relación a otros sujetos sociales. * Un elemento del todo, de los grupos sociales y de la naturaleza.
EDUCACIÓN * Educación como praxis social transformadora. Proceso eminentemente teórico – práctico que lo realizan los individuos – sociales (sujetos sociales)
* Transformación de la conciencia y de las condiciones objetivas, transformación del educando  Proceso para y en la comunidad.
* Intercultural


5.1. La relación educativa

* Los educadores y educandos no están aislados en la escuela, por su propia condición, están integrados en la vida comunitaria. El educador y educando sólo se comprenden siendo parte de la comunidad.

* La relación es intra e intercultural, por lo tanto horizontal, dialógica, empática y proactiva que permite:

o El Conocer: En tanto permite un intercambio de información y experiencia entre diferentes. Es decir, tengo una actitud intercultural en cuanto conozco y me conocen.

o Diálogo: Es decir, que en la medida que nos “reconocemos”, dialogamos en un marco de igualdad y de respeto.

o Construcción de conocimientos y saberes: En la medida en que nos reconozcamos y dialoguemos, tenemos una intencionalidad mutua, cual es: “construirnos y reconstruirnos”

o Apertura: Actitud de reafirmación de mi identidad, frente a otras culturas, de manera que exista una retroalimentación permanente de mi cultura (Intraculturalidad)


5.2. Los actores educativos

* Los actores educativos son todos aquellos agentes comunitarios (Comunidad, familia, medios de comunicación, escuela, centros productivos y otros) que contribuyen, generan y complementan al hecho educativo.


5.3. Los Espacios Educativos

* La acción pedagógica no se reduce al aula, ni siquiera a la infraestructura educativa, sino que se da en el marco de la relación entre comunidad y entorno.


5.4. El currículo

* Abierto, flexible y participativo.

* Responde a las necesidades educativas de cada realidad local y regional. Refiere, además, a un contexto que trasciende la definicion de contenidos, esto es, incluir componentes de carácter institucional (clima organizacional, estructura y gestión)

* Necesidades educativas vinculadas a procesos productivos y de generación de riqueza. Además, vinculados a las necesidades de formación de sujeto social y humano.


5.5. Los Contenidos Educativos

* Refieren todos los aprendizajes que hacen posible el desarrollo de las actitudes, aptitudes que permitan alcanzar los propósitos educativos consensuados en tanto reproducen, recrean y proyectan a la comunidad, sus valores y sus múltiples manifestaciones.

* Estos contenidos son elegidos y organizados en el marco de la relación que se establece entre la comunidad la escuela y otras instancias educativas.



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